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Amase
todos los ingredientes hasta conseguir una masa algo dura,
luego póngala a descansar bien abrigada por una
hora.
Después de
ese tiempo, divídala en cuatro partes y extienda una a la vez
con el rodillo, dejándola del espesor de los tallarines. Corte
de ese disco tiras de dos centímetros de ancho. Luego doble
cada tira sobre si misma en forma longitudinal, ahora apriete
la tira, pegando los dos bordes, pero solo cada dos
centímetros, así habrá formado, cada dos centímetros un
pozito. Ahora comience a enrollar sobre si misma los pozitos,
hasta unirlas todas, habrá confeccionado la
primera.
Cuando las
haya confeccionado todas, colóquelas sobre una placa de horno
y hornéelas a 150 grados hasta que comiencen a tomar un bello
color dorado. |