* Todo el mundo miente pero no importa, porque nadie escucha.
* No importa la frecuencia con que se demuestre que una mentira es falsa. Siempre habrá algunas personas que crean que es verdad.
* Hay personas a quienes les gustan las salchichas y respetan las leyes y es debido a que no han visto como se elaboran ninguna de las dos cosas.
* El tiempo necesario para que el Parlamento apruebe una ley es inversamente proporcional al número de grupos que la apoyan.
* Si intenta predecir y pronosticar los movimientos macroeconómicos de la legislación económica con la ayuda de un político, no deje que le despiste lo que dice; fíjese en lo que hace.
* Siempre que se informa sobre la corrupción del Gobierno, se hace en tiempo pasado.
* Si consigue mantener la calma cuando todo el mundo pierde la cabeza, entonces es que no se entera del problema.
* En las burocracias, la información se deteriora en sentido ascendente.
* Cuando los gastos escandalosos se dividen en porciones pequeñas, el público no tendrá intereses suficientes en ninguno de los capítulos como para reclamar.
* Un número suficiente de pirañas se puede comer el erario público.
* Cuando las soluciones de un departamento de Gobierno no se ajusten a su problema, usted modifica el problema, no la solución.
* Se puede saber hacia donde se dirige el mercado, pero lo que no hay forma de saber es que dirección tomará después de invertir.
* Entre los economistas, con frecuencia, el mundo real es un caso especial.
* El secreto del éxito es la sinceridad. En cuanto pueda fingirla, lo habrá conseguido.
* Diga no y luego negocie.
* Su posición depende de donde se siente.
* El lugar donde se siente, depende de a quien conozca.
* Cuando un político tiene una idea, generalmente está equivocado.
* La explicación de un desastre, la dará un sustituto.
* Las excepciones confirman la regla... y hunden el presupuesto.
* A medida que la economía mejora, todo lo demás empeora.
* Sea fiel a los que no están en el poder.
* El éxito siempre tiene lugar en privado y el fracaso a la luz pública. Cuando sucede en política, se aplica la ley contraria.